De Mario Vargas Llosa a Annie Ernaux, Richard Ford o Leila Slimani, 40 autores recomiendan lecturas para entender la pandemia del coronavirus y sobrellevar el confinamiento global.

 

1 – MARIO VARGAS LLOSA

 

2 – RACHEL KUSHNER

Autora de Los lanzallamas

No es país para viejos. Cormac McCarthy. No elijo este libro porque lo recomiende, sino porque ayer me lo leí de una sentada. Cormac es comida casera. Voy a sus libros en busca de una lectura reconfortante y familiar, lo cual no deja de ser gracioso, porque su literatura no es de las que ofrecen consuelo. El viejo Sherriff Bell dice esto, hacia el final del libro: “Arreglas lo que puedes arreglar y dejas pasar el resto. Porque si no hay nada que hacer, ni siquiera es un problema. Es solo un agravante”.

Aplicado a la situación actual: yo no puedo solucionar esta pandemia, una tragedia histórica que se esparce por el mundo. Puedo hacer mi parte, adaptar mi vida y aislarme para ralentizar que se extienda, pero, de acuerdo, con lo establecido por McCarthy, no es realmente un problema. Es un agravante. Aunque me asuste, y con buen motivo. Aunque mate a millones y arruine la economía. Lo que tenemos que hacer es asumirlo e intentar encontrar una manera de ser positivos, tiernos, cuidadosos y atentos. Y, finalmente, de explotar los gozos de la vida que aún estén a nuestro alcance.

 

3 – JAVIER CERCAS

Autor de Terra Alta

Zama, de Antonio di Benedetto. Esta novela se publicó en Mendoza, Argentina, en 1956, al año siguiente de Pedro Páramo; pero para mí, que no la he leído hasta hace poco –gracias a un ensayo de Emiliano Monge y otro de John M. Coetzee-, ha sido una de las grandes sorpresas de los últimos tiempos. Me parece, sencillamente, una de las mejores novelas escritas en castellano durante el siglo pasado –a la altura de la propia Pedro Páramo, sin ir más lejos– y no sé a qué atribuir el hecho de que no haya tenido todavía los lectores que merece. Aunque Di Benedetto es también autor de otras novelas y relatos, algunos de ellos excelentes –sobre todo, los relatos-, dudo que nada de lo que publicó esté a la altura de esta novela. Era muy difícil. Cyril Connolly escribió que el verdadero deber de un escritor consiste en producir una obra maestra. En Zama, Di Benedetto ya cumplió con él.

 

4 – CRISTINA MORALES

Autora de Lectura fácil

La musa fingida. Max Besora. Recién editada en catalán por Males Herbes y en castellano por Orcini Press. Una novela pulp que saltándose absolutamente todas las reglas ortogramalexitemáticas, y precisamente por ello, consigue que te pongas cachonda como una perra y rabiosa como esa misma perra.

 

5 – ENRIQUE VILA-MATAS

Autor de Esta bruma insensata

La vida secreta. Andrew O’Hagan. En cierto modo, Internet ha dado a todo el mundo los instrumentos para crear ficción. En Facebook y Twitter hay decenas ya de millones de nombres “inventados”, muchos de los cuales corresponden a gente que vive claramente una vida prestada, menos vulgar que la que tiene. De esto y de dónde quedan hoy los límites que separan lo real de lo ficticio habla La vida secreta, el tan recomendable libro del gran Andrew O’Hagan. Un ensayo en el que se nos cuentan tres “historias verdaderas”, destacando la de Julian Assange (WikiLeaks) que a los ojos de sus seguidores es un icono de la lucha por los derechos humanos, pero que, visto más de cerca, no llega ni a icono de la mediocridad.

 

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